13 de marzo de 2013

Y asi sucede





Aquella mañana desperté desnuda, no recuerdo haberme desnudado en ningun momento de la doña, sentí mucho frio y por eso me desperté y al darme cuenta no llevaba ninguna ropa puesta solo una bragas de color azul marino.

Una luz parpadeaba en el ordenador indicado me que tenia un mensaje, móvil el ratón para que la pantalla brillara, vi un videomensaje, con aquella voz sexy que tanto me gustaba, me dijo la imagen en la pantalla del ordenador portátil: "Te has quedado dormida mientras hablábamos, no fui capaz de dejar de mirarte, espero verte pronto un beso" y allí se acabo el mensaje.

Mientras una lagrima cayo por mi mejilla mientras mis labios formaban una sonrisa Jonás y yo habíamos estado hablando hasta tarde en la noche, no me di cuenta en que momento me quede dormida sin siquiera apagar el ordenador. Jonás al limpiar la lagrima del rostro recordé que aquella noche habíamos estado hablando de su hermana quien había fallecido hace algunos años y el pues se encontraba muy triste aquella noche, intente animarlo de muchas maneras hasta que conseguí que sonriera con mis ocurrencias, mientras me iba poniendo algo mas cómodo para irme a la cama. 

Mi amigo más querido, al que muchas veces tenia que recordarle que era medio "gilipollas" en cuanto a chicas se refería, solía hablarme de su ex novia y de las cosas que ella hacia, mientras yo lo miraba con mi cara de aburrida, sabia bien que me molestaba que me hablara de ella, porque en varias ocasiones le había dicho que lo quera y que la consideraba a ella mi enemiga o no mi enemiga no creo que ella merezca esa consideración, no esta a la altura como para considerarla mi enemiga, solo sentía cierta animadversión en su contra por las cosas que le había hecho pasar.

Aquel día tenía muchos deseos de verle, mientras abría el agua fría mojada mi cuerpo algo caliente, pensé en él y como me había convertido en su confidente, en su "traductora Femenina", una persona que le traducía cosas que no entendí del extraño comportamiento femenino, "¡A la mierda!" exclame por mi frustración, deseaba que el intentara traducir todas esas miradas, esas largas videollamadas a tarde en la noche, cuando se suponía que debía estar durmiendo, aquellos momentos en los que "accidentalmente" me quitaba la ropa mientras el miraba atento cada uno de los movimientos.

Aquel día era su día libre, yo lo sabia, mientras subía al coche, decidí que era de cambiar la situación, cansada de esperar a una reacción por parte de él, era hora de que yo le demostrara lo que era una mujer dispuesta a luchar por un hombre y como su ex novia no fue capaz de hacerlo, me dirigí a su casa, pensando en lo que pensaba decirle y al mismo hacerle, una sonrisa algo perversa me devolvía el reflejo por el espejo retrovisor "Tendrás que decidir"

En la entrada de su casa, su madre cuidaba de unas rosas, me saludo sin quitarse los guantes y yo le sonreí, se había vuelto normal verme entrar y salir de casa de Jonás, sobretodo cuando el tenia uno o dos días libres, sin tocar si quiera entre en la casa.

-Jonás! -lo llamé. El estaba de pie en la sala aparentemente hablando con alguien, cuando entre pude verla y sonreí, por su expresión facial no esperaban ninguno de los dos verme en aquel momento de la mañana.

-Sofía! No sabia que estabas aquí! Hola!- sonreí matemáticamente.
-Hola Angie ¿Qué tal tu viaje de regreso?
-Pues normal, oye Jonas necesito ese disco que te preste antes de irme de viaje, ¿Está en tu habitación?
-Si, si, Sofia, se iba en un momento te lo busco.
-Descuida iré a buscarlo ustedes sigan hablando, me iré enseguida.

Me encamine a las escaleras, sin la energía que me había llevado a aquel lugar, me pare justo en al llegar al segundo piso, pensando cual debía ser mi siguiente movimiento, mire hacia abajo y vi como Sofia se dirigía a la puerta, aparentemente Jonás seguía en el mismo lugar. Seguí hacia la habitación de Jonás que estaba bastante bien arreglada, mejor que la mía, cerré la puerta y me recosté en la puerta un segundo, sentí que venia subiendo y me puse a buscar aquel disco para intentar ocultar mis nervios.

-¿Qué te pasa?- Me pregunto cuando entro en la habitación y vio parada delante de del estante de los discos

-Estoy buscando mi disco
-Te conozco mejor que nadie...
-Veo que has logrado arreglar las cosas con Sofía, en verdad espero que puedan lograrlo
-Mírame

No fui capaz de girarme para mirarlo temía que mis sentimientos me traicionaran, el se acerco a mi y puso la mano en mi hombro y me obligo a mirarlo, estaba a punto de echarme a llorar, esa no era exactamente lo que tenia en mente cuando salí de casa aquella mañana.

-¿ Por qué haces esto? Sabes bien que en poco tiempo ella volverá a decirte que necesita un tiempo y te dejara.... de nuevo y me tocara recoger los pedazos de tu...- Mis palabras fueron interrumpidas por sus labios, al principio no podía entender lo que pasaba pero al sentir el calor de su cuerpo tan cerca del mio mientras su lengua jugaba con la mía, cerré los ojos y me deje besar, sus manos no eran nada tímidas recorrían mi espalda y acariciaban mi trasero.

Me aparte para respirar e intentar entender que había sucedido. Él tenia una expresión de querer más.

-No he arreglado nada con Sofia, ella vino pero verla solo me hizo darme cuenta de que no es a ella a la que quiero en mi vida...-acaricio mi rostro.- Te quiero a tí.

-En verdad eres un gilipollas ¿Cómo sabes que lo quiero yo eres tú?
-Porque anoche mientras te quedabas dormida decías mi nombre... - y me besó.

(Continuara)