6 de junio de 2012

Mi cuerpo y el tuyo ambos entrelazados desde hace tantas horas que olvidado cuando fue, en que momento me comencé a aferrar a ti como naufrago a  un pedazo de madera.

No quiero despertar porque se que tendré que marcharme a una casa donde no estas tu, a una cama donde no duermes tú.