29 de octubre de 2009

El Señor X

Hace ya unas tres semanas (cuando se daño mi internet) recibo una llamada del soporte tecnico de mi compañia Codetel/Claro que la verdad me ha dejado marcada porque yo no creo en las casualidades.

Yo estaba almorzando cuando recibi la llamada.

Yo:Buenas
Señor X: Si buenas me puede comunicar con la señora Virgilia Rojas (mi madre)
Yo: (fingiendo ser ella) Ella habla
Señor X: Si, le habla el señor X de Codetel por el reporte que tengo en mi sistema del fallo de su conexion de internet
Yo:(sorprendida al reconocer el nombre del señor X) Oh!! Señor X pero que sorpresa, es que acaso no sabe usted quien le habla.
Señor X: No quien me habla?
Yo: Le habla Angie C.
Minuto de silencio
Señor X: HooLaa! Yo no tenia ni idea puedo llamarte a tu casa para que hablemos?
Yo: Si claro!

Me llamó y conversamos por espacio de 30 minutos.

El Señor X fue y siempre sera mi primer amor... aquel que me inspiro a escribir una historia titulada "Noche de bar" y que a la primera se enamoro de mi mejor amiga y vivieron juntos durante tres años.

Creo que (sin temor a equivocarme) uno de los primeros blogs que tuve contaba la historia ficticia de nuestro fustrado amor, por suerte ese blog se perdio, al mirar al pasado y recordar todo lo que sufri durante casi cinco años, sonrio y pienso "Cuantas estupideces hacemos por amor".

Al señor X lo ame como a nadie, el me inspiro muchos poemas de amor y fue el motivo de muchas de mis lagrimas de adolescentes, si yo era una llorona todavía lo soy.

Lo besé una vez, en la escalera de la casa de una amiga, nunca fuimos novios y sin embargo me enamoré perdidamente de él y de su forma de ser.

Él nunca cambio conmigo siempre me trató con cariño lo que me hacía sentir confundida, pues decia que me queria solo como amiga mas cuando me miraba sus ojos brillaba.

Ahora el es padre de un hermoso niño fruto de su relación con una chica que no conozco y que me imagino debe ser una persona muy especial.

El destino me sorprendio con aquella llamada telefonica y me hizo ver que en realidad todo pasa por una razón, perder al Señor X (en aquel entonces) me enseño que en la vida nada es seguro y que el amor es como una ruleta rusa nunca sabes lo que te puede salir.

Yo le deseo al señor X muchas cosas buenas porque es como digo: Las cosas que recuerdo no siempre son como realmente pasaron, yo solo se recordar las cosas buenas que me pasaron lo malo no tiene sentido recordarlo...