20 de septiembre de 2009

El idilio del momento

¿Cómo nos conocimos?

Como casi a todo el mundo, yo trabajo en una especie de Cafetería familiar él trabaja en uno de los almacenes que quedan a una calle de mi trabajo.

A veces él iba a desayunarse a mi trabajo, casi a diario hasta que se dio cuenta de que la Harina en exceso engorda (quien lo habría dicho) yo a veces suelo ser muy graciosa sobretodo con clientes regulares y el se convirtió en uno regular y yo comencé a bromear con él.

Cuando pasaba por su trabajo me paraba a saludarlo, cuando no lo veía comenzaba a hacerme falta, llamaba al almacén (a hacer algún pedido) y él cuando no era el que contestaba yo pedía que me pasaran con él (él era uno de los dos que contestaban el teléfono) a veces me pasaba que era él el que contestaba y yo preguntaba quien era, solo para estar segura de que era él.

Hace menos de una semana cambio de trabajo y ya no puedo verle tanto como quisiera y me hace una falta enorme, le llame para decirle eso.

Comencé sin darme cuenta a coquetear con él, le di mi número de teléfono personal, ese que nadie tiene solo mi familia (él es el único que tiene ese número) así comenzó todo, me enteré que su cumpleaños esta cerca, que le toco el mismo signo que a mí (Virgo), intenté preguntarle que quería de cumpleaños pero no pude sacarle nada, así que a falta de dinero y de inspiración decidí utilizar mi otra arma (la escritura).

Le regale una tarjeta escrita por mi, muy linda y que a él le gustó mucho, todavía no había pasado nada entre nosotros, pero su jefe que es amigo mío se había dado cuenta de que me gustaba y me dijo un día delante de él:

Don J.: Lleva a H.O a comer.

Yo: Yo me lo quiero comer... (Risas)


Después de mucho insistir logré que un día después de su cumpleaños fuera a mi trabajo después de salir del suyo, a eso de las seis más o menos y conseguí un tímido pero muy delicioso beso, que para que les cuento, mi hermano estaba parado en la puerta del local y él se moría de los nervios, aunque no lo quisiera admitir otras personas me lo dijeron.

A veces no se como llegó a gustarme tanto aquel sencillo beso y aquella actitud de sencillez de su parte, regularmente suelen gustarme los chicos complicados y difíciles de conseguir sin embargo él está ahí nunca me ha negado la atracción que siente hacia mi y nunca ha puesto un “pero” para que iniciemos una relación.

Solo que ahora yo trabajo casi tiempo completo y él tiene un nuevo trabajo como vendedor y a penas lo están entrenando, ya he rechazado algunas otras invitaciones a salir por el simple hecho de que espero que pronto muy pronto pueda sentarme en una sala de cine a comer palomitas de maíz con H.O como me gusta llamarle mi H2O...


Más en la proxima entrega de este episodio de realidad mia.