26 de noviembre de 2008

Kinky Girl

Advertencia: Esto no es apto para menores de edad, incrédulos o religiosos.



¡Hola a todos!



Si alguien se pregunta porque he elegido contar esto de esta manera es que simplemente no encuentro otra manera de hacerlo.

Rihana suena en el reproductor y mi mente viaja por los vericuetos del tiempo intentando recordar aquella primera vez, la verdad no fue algo muy importante y la escena no era nada romántica, todavía puedo recordar el desagradable olor de la cama y las paredes corroídas por el agua.

De esa primera vez solo recuerdo el desagradable dolor que me quedo, la falta de romanticismo y de cuidado por parte de mi compañero, también recuerdo haberme sentido muy insegura acerca de mi relación con aquel muchacho que no llegaba a los 18 años de edad. Yo decidí romper con él porque no estaba segura de que lo siguiera queriendo después de lo que habíamos hecho, pero sobretodo porque pensé en mi futuro a su lado y no era una imagen muy prometedora.

Los años pasaron tuve otras relaciones con otras personas pero seguía sin sentir placer solo dolor, inseguridad y muchísima desconfianza, termine acostándome con el novio de una amiga, quizás así podría superar aquel problema pero ni siquiera eso funciono. No podía hablar de estas cosas con nadie, en mi casa me matarían si alguien se enteraba de que yo estaba teniendo sexo, una vez intente hablar con mi hermana y simplemente no pude.

Mi inseguridad y desconfianza en mi misma comenzó a crecer, comencé a pensar que era frígida o que tenía un problema muy serio de vaginismo, lo que no era muy probable porque si sentía placer cuando me masturbaba inclusive llegaba al orgasmo.

¿Entonces por qué no sentía placer con un hombre?

Existe la teoría de que algunas mujeres tienen orgasmos con penetración y otras no…pero yo quería tener un orgasmo con penetración para que no me contaran después… y quizás tuvieron que pasar algunos años…

•Cómo descubri el placer en manos de dos amigos..."Nunca pensé que podría sentir tanto placer...."

(Subraya para leer)

Cuando estaba en mi segundo año de la universidad conocí a un chico “Mil”, él era Licenciado en leyes, muy guapo, el día que lo conocí, en realidad el día que él me reconoció andaba en su auto y me pregunto que para donde iba yo le dije que iba para mi casa y él se ofreció a llevarme, yo me subí, aunque no podía recordar bien quien era él.

El caso es que nos hicimos amigos y él me presento a otro amigo de el “Wind”, juntos se encargarían de sacar a la kinkygirl que había dentro de mi, a veces salíamos a dar vueltas los tres por ahí a hablar de sexo, ellos me llevaron al primer y único sexshop que he visitado en mi vida, uno que queda en la calle el conde en Plaza Latina (Si como que si no sabían que había un sexshop en Plaza Latina).

Una noche estábamos dando vueltas en el carro de Mil, Yo y Wind estábamos besándonos en la parte de atrás del carro mientras Mil se quejaba de que lo estábamos usando de chofer, que él también quería participar, fue la primera vez que participe en un Trío en mi vida y no me arrepiento.

Mil aparco el carro en una calle cualquiera me hizo cambiarme al asiento delantero del carro y reclino el asiento, Mil comenzó a acariciarme los senos mientras yo tomaba el pene de Wind erecto con mis manos y luego lo introducía en mi boca, cuidando de hacerlo bien para que la experiencia fuera inolvidable.

No recuerdo en que momento paso, pero de repente yo estaba desnuda en el asiento delantero del auto, Tenía a Mil entre mis piernas y el miembro de Wind entre mi boca, créame esa noche fue toda una acrobacia, nunca imagine que esto podría pasarme a mi.

Yo estaba concentrada con Wind paraba de vez en cuando para gemir cada vez que sentía la lengua de Mil moverse de una manera increíble entre mi entrepiernas, me estaba muriendo de placer y no podía creerlo.

Hice que Wind terminara entre mi boca y me trague toda la salvia masculina con agrado, luego lo besé, en eso Mil aprovecho para colocarse un preservativo e introducir su pene en mi vagina despacio, yo estaba que no podía mas, pensé que esto era digno de una película porno y que no quizás no era real.

Poco a poco Mil comenzó a moverse dentro de mí con verdadera furia, mientras yo acariciaba su cuerpo mojado por el sudor de estar en un carro con los vidrios subidos y sin aire acondicionado, la verdad es que nunca pensé que podría sentir tanto placer.

Debo decir que observar las facciones de su rostro mientras me penetraban era la cosa que más me excitaba y todavía ahora me sigue excitando cuando lo recuerdo, no se como pero pude sentir cuando él iba a terminar y en voz muy baja le conté…

-Cinco, cuatro, tres, dos, uno…

-Aahhh!!!!

¡Dios! Su rostro puso la expresión más bella que mis ojos hayan visto jamás, me volví loca por ese hombre en ese momento. Mil me besó y me dijo muy buen conteo, fue la única vez que pude contarle los segundos antes de que terminara, después ya no funciono igual.

Después de eso, ambos confesaron que era la primera vez que hacían algo así, la verdad no me lo creía al principio, pero luego pude confirmar que era cierto, para mi fue la experiencia más maravillosa de mi vida.

Este relato es tomado de una experiencia personal y privada.

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