6 de octubre de 2008

Camino al Aeropuerto

Anoché me he desvelado escribiendo INMA con un amigo mio.

Hoy he tenido que levantarme temprano para acompañar a mis padres al aeropuerto Internacional de las Américas, mi hermano mayor nos iba a llevar al aeropuerto en su carro.

Bueh, salimos de la casa muy tranquilos, en el camino entero mi mamá iba diciéndole: Jon tienes que hacer esto, y lo otro, no puedes dejar de hacer esto para que todo salga bien.

Yo pensé miércoles pero está mujer si controla, se va de viaje y como quiera sigue con la cantaleta, me maquille los ojos con un lápiz marrón y me puse un chin de maquillaje y ahí se metió ella

-Y tu ¿Para qué te maquillas?

-¡Yoo! por joder.

-Tu no sabes que no se puede desperdiciar.

Cuando íbamos cruzando, no se que avenida, comencé a decirle que me trajera maquillaje, un libro y unos zapatos. Mi papá estaba muy callado, me dio la impresión de que estaba medio nervioso.

Bien cuando íbamos llegando al peaje que hay que cruzar para ir al Aeropuerto mi hermano reduce la velocidad y escuche las palabras mas tenebrosas de la historia:

"¡Oh, oh! Y este carro que se paró"

Yo juraba que había sido otro carro que él había visto que se había detenido por cualquier cosa, cuando veo que el carro de mi hermano no quiere prender y que mi hermano se desmonta para ver que es lo que pasa yo solo pude decir Virgen de los encaramaos acuerdate de lo que tamo apiao.

Bueno el carro no quiso prender y un militar que estaba por ahí le pidió a mi hermano que se moviera, claro el militar como buen dominicano ayudó, mi papá también, mientras mi mamá y yo seguíamos en el carro.

Todavía teníamos las esperanzas puestas en que el carro se iba a arreglar, le faltaba agua al radiador, buscaron agua, la batería no quería prender, otro carro se detuvo por que tenia una goma pinchada y Jumpearon el carro, creo que es así que se dice, el maldito carro prendió y se apagó otra vez, mi mamá comenzaba a desesperarse y a mi me dio calor.

El mar estaba verde, se veía precioso, pero hacia un maldito sol, que no taba fácil.

Mi mamá que no es mujer de mucha paciencia ya se estaba desesperando, jumpearon el carro otra vez y prendió pero ya mi mamá le estaba pagando 300 pesos a un hombre pa que la llevara al aeropuerto.

Ojo: ya habíamos cruzado el peaje.

El tipo que nos ayudó a arreglar el carro, taba pidiendo 500 pesos por sus servicios, ahí mi mama estallo con su característico:

¡¿Cuánto?!

Y eso que ella me dijo que era por amor al arte que ellos hacían eso, y yo le dije si por amor al dinero. Bueh el caso fue que tuvieron que pagarle 300 al taxi y 500 al hombre que le ayudo a mi hermano, que lo único que le dijo fue que tenía el motor fundido y que no iba a llegar si lo aceleraba mucho.

Fue en ese preciso momento que el carro se volvió a apagar, mi mamá ya estaba montada en el otro carro y se iba, entonces mi hermano llamó a una grúa para que remolcaran el carro.

Hubo que pagarle 1,600 a la grúa y no quiero saber cuanto ira a gastar mi hermano arreglando el malvao carro ese, que ya yo toy futra no me quiero ni montar en el.

Encima tuvimos que irnos montado en el carro encima de la grúa, yo nerviosa por si ese carro se soltaba y mi hermano jugando con mi celular como si nada pasara.

Lo bueno: Vi el Hotel Quality y me monte en una grúa.
Lo malo: Sude mas que en un sauna. No pude llevar a mis padres al aeropuerto y perdí dos materias en la universidad.